| Bienvenido |
 |
| Invitado |
Online |
 |
Conectados: |
8 |
 |
Miembros: |
0 |
 |
Invitados: |
8 |
|
Medio Ambiente : Las pedradas del desempleo verde
|
| el 10/5/2009 2:45:43 (733 Lecturas) |
Lluvia de piedras y tuercas contra la Asamblea de Madrid. El silencio y las sonrisas que los sindicatos dedican al gobierno socialista de Zapatero, a pesar de estar batiendo todas las marcas mundiales de paro, se convierte en ensordecedor chaparrón metálico con estruendo de petardos cuando se dirigen a Esperanza Aguirre.
Más de un millar de trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo amenazaron con que “la próxima visita será con dinamita”. Eso fuera, porque, dentro del edificio, un nutrido grupo de sindicalistas reventaba el pleno con gritos contra el gobierno regional mientras socialistas y comunistas les aplaudían y se retiraban de la sala en "solidaridad" con los alborotadores.
Lo curioso del caso es que los despidos de estos trabajadores poco tienen que ver con la política liberal que supuestamente preconiza el gobierno de Esperanza Aguirre y sí en cambio con el intervencionismo industrial y, en concreto, con la nefasta política energética de Miguel Sebastian y varios de sus antecesores mercantilistas, tanto de la izquierda como de la derecha política.
En efecto, tanto la suspensión de la actividad en la fábrica de Arcelor Mittal en Villaverde como el cierre de los centros de BP Solar en San Sebastian de los Reyes y Tres Cantos tienen una misma causa que, combinada con la crisis, ha desencadenado la pérdida de cerca de mil empleos. Se trata, por un lado, de los efectos de una subvención a las energías renovables que ha elevado el costo de las empresas intensivas en energía, haciéndolas menos competitivas que plantas similares en otros países. En estas condiciones, la caída en la demanda de acero provoca que se mantengan abiertas las plantas que consumen menos recursos (especialmente energéticos) para una misma producción de acero. Y por desgracia, por culpa del lobby renovable, esas fábricas no son las españolas.
Burbuja de producción El caso de BP Solar es todavía más claro. Las subvenciones a las renovables generaron una burbuja de producción solar y eólica que en palabras del propio ministro “son limpias pero muy costosa”. Mientras más megavatios se instalaban, más elevado era el monto de las subvenciones que había que enterrar en estas energías demasiado verdes para funcionar por sí solas en el mercado. Llegó un momento, en septiembre del año pasado, en que el gobierno tuvo que rebajar la subvención a la energía solar asustado por el tamaño de la burbuja y del dinero público que requiere mantenerla hinchada. Fue entonces cuando se produjo el pinchazo y el sector solar empezó a despedir a decenas de miles de trabajadores. Y es que la mayoría de los empleos que generan las energías renovables están relacionados con la instalación y fabricación de nuevas plantas. Así que sólo pueden mantenerse mientras crezca la lluvia de millones que permite seguir inflando la burbuja. Una vez el gobierno se ve obligado a reducir la subvención, instaladores y productores se quedan en la calle. Esa es la verdadera causa del cierre de BP Solar, la insostenibilidad del renovado intervencionismo verde.
Estas consecuencias del absurdo intervencionismo energético del gobierno ya las advertimos hace dos meses en el estudio “El efecto sobre el empleo de la política pública de subvención a las energías renovables” de la Universidad Rey Juan Carlos. En EE.UU. el parlamento y los medios de comunicación están tomado buena nota de la desastrosa experiencia española. En Europa prestigiosos diarios como el Wall Street Journal Europe o The Economist han alabado la calidad del estudio. Sin embargo, el ministro de industria, Miguel Sebastián, ha declarado que “tiene una calidad y un rigor muy bajos”. Los mercantilistas nunca supieron entender la esencia del coste de oportunidad. Desde estas páginas aprovecho para invitarle a debatir públicamente los resultados del estudio. Por su parte, los empresarios del sector renovable han afirmado que con el estudio “desprestigiamos a nuestro país y el esfuerzo de la sociedad”. Sin embargo, lo cierto es que lo que más puede prestigiar a nuestro país es un tejido industrial sano y viable, guiado por lo que piden los consumidores y sin empleos subprime como los que se generan con las subvenciones a las renovables. Estas reacciones eran de esperar tanto en quien orquestó el entramado redistribuidor como en quienes se aprovechan de él.
Los mil trabajadores que atacaron la Asamblea de Madrid son sólo una pequeña parte de los damnificados por la alteración de la arrogante “revolución energética” propuesta por Zapatero. Quizá las pedradas de los desempleados verdes contra el gobierno de Esperanza Aguirre le sirvan al Partido Popular para no volver a fomentar sectores artificiales que generan empleo insostenible que degenera en paro. Porque, no lo olvidemos, fueron ellos quienes cimentaron el camino intervencionista en el sector renovable.
Presidente del Instituto Juan de Mariana |
|
Tags: solar energia
| Bookmark this article at these sites |
|
Los usuarios son responsables de sus propios comentarios.
XML Sitemap Generator
pagina web gratisLea opiniones objetivas sobre hoteles
y vacaciones en TripAdvisor.Pueblos de Granada
Casas rurales alhama de granada, alhamadegranada, alhama granada, granada alhama, alhama, pueblos de alhama, granada, turismo de alhama, turismo de salud, carnaval de alhama, zafarraya, poniente granadino, turismogranada, turismomalaga, ocio,que ver en alhama, fotos de alhama, alhambra granada, historia, alhamagranada, alhama tv, radio alhama, blogs alhama, sierra alhama,hostales en alhama de granada,
balneario, balneario alhama de granada, laseguiriya de alhama de granada, el ventorro alhama de granada,aguas termales alhama de granada, hostales alhama de granada, baños alhama de granada, termas alhama de granada,turismo rural en alhama de granada, inmobiliarias en Alhama de Granada, casas rurales alhama granadaSecurity Climate Web Directory |
© 2009 - Artigital - Alhama de Granada - Portal Comarcal.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
|